
La obra poética y esquiva de Sergio Larrain, el ermitaño de Magnum, llega a Foto Colectania
Pocos fotógrafos arrastran consigo un halo de misterio y leyenda comparable al que envuelve a la figura del chileno Sergio Larrain (1931-2012), el ...
Pocos fotógrafos arrastran consigo un halo de misterio y leyenda comparable al que envuelve a la figura del chileno Sergio Larrain (1931-2012), el primer latinoamericano que formó parte de la agencia Magnum, que, en un momento de pleno reconocimiento internacional, decidió retirarse de la vida pública, abandonar la fotografía profesional y, asentado en una remota aldea del norte de su país, dedicarse a la meditación y el estudio de la filosofía oriental. Pese a la brevedad de su carrera, la obra de Larrain, poética y singular, se convirtió en una referencia fundamental para las generaciones de fotógrafos que vinieron después. Por ello, la exposición que a partir de este jueves y hasta el 24 de mayo le dedica en Barcelona la Fundació Foto Colectania -y que tendrá continuidad a partir de agosto con otra muestra más amplia en el marco de la Biennal de Fotografia Xavier Miserachs de Palafrugell- es un pequeño acontecimiento.